Su nombre real es Ignacio Fornés Olmo, pero artísticamente es más conocido como Nach o Nach Scratch. Es de Alicante y está considerado como uno de los mejores raperos de habla hispana del mundo. Tiene 32 años, y lleva más de ocho años en el mundo del rap. A lo largo de su trayectoria músical, también ha colaborado mucho con otros MC´s como ZPU o Abram por ejemplo.
Mi canción favorita suya es “Efectos vocales” en la que canta tres temas distintos. Uno usando solo la vocal A, otro usando solo la O y otro usando la E.
Esta canción es del grupo americano de hard rock “Bon Jovi”. Pertenece al álbum “Slippery When Wet” publicado en el año 1986. Es quizá la canción más exitosa del grupo y está considerada como un clásico por los fans de éste. El instrumento más destacable es la guitarra eléctrica.
Aquí está la videoclip de la canción y la letra original en inglés:
Once upon a time,
Not so long ago.
Tommy used to work on the docks,
Union’s been on strike,
He’s down on his luck…it’s tough, so tough,
Gina works at diner all day,
Working for her man, she brings home her pay,
For love - for love.
She says: “We’ve got to hold on to what we’ve got”,
‘Cause it doesn’t make a difference,
If we make it or not,
We’ve got each other and that’s a lot,
For love - we’ll give it a shot.
We’re half way there,
Livin’ on a prayer,
Take my hand and we’ll make it - I swear,
Livin’ on a prayer.
Tommy’s got his six string in hock,
Now he’s holding in what he used,
To make it talk - so tough, it’s tough.
Gina dreams of running away,
When she cries in the night,
Tommy whispers “Baby it’s okay, someday”.
We’ve got to hold on to what we’ve got,
‘Cause it doesn’t make a difference,
If we make it or not,
We’ve got each other and that’s a lot,
For love - we’ll give it a shot.
Whooah, we’re half way there
Livin’ on a prayer
Take my hand and we’ll make it - I swear
Livin’ on a prayer
(Solo)
We’ve got to hold on ready or not,
You live for the fight when it’s all that you’ve got.
We’re half way there,
Las fiestas de Navidad y Año Nuevo están repletas de tradiciones que año tras año repetimos, y/o consumimos, como los regalos, las comidas en familia, las uvas, etc. Entre estas se encuentra el concierto de Año Nuevo que se celebra en la ciudad de Viena a cargo de la Orquesta Filarmónica de la ciudad.
Este concierto también tiene su tradición y sus anécdotas además de que se celebre siempre el día 1 de enero de cada año a las 12:15.
El repertorio que interpreta la orquesta son composiciones de la familia Strauss con valses y polkas.
Las flores que decoran la Sala del Musikverein son un regalo de la ciudad de San Remo.
Siempre hay un director invitado que es el que elige las piezas que interpretarán ese año. El director de este año 2009 sido Daniel Barenboim. El director ha añadido un tema de Haydn, el cuarto movimiento de la 45ª sinfonía Los adioses, con una pequeña broma en la que la orquesta ha ido desapareciendo hasta quedarse solo el director. De eta manera se celebra por adelantado el 200º aniversario de la Muerte del compositor Josef Haydn, ocurrida el 31 de amyo de 1809.
Una vez concluido el concierto se entrega un ramo de flores al director y siempre hay tres bises. El primero es a gusto del director y luego hay otros dos que se repiten año tras año con El Danubio azul y La marcha de Radetzky.
La entrada de El Danubio azul siempre se hace en falso, la orquesta se detiene y el director dice unas palabras para a continuación felicitar el Año Nuevo junto a la orquesta. Daniel Barenboim se ha referido a la Paz en Oriente Medio y que en este año haya justicia humana en la zona.
En la última pieza que se interpreta, La marcha de Radetzky el público acompaña con palmas a la orquesta, alternando palmas fuertes y suaves dirigidos por el director. Este año, Barenboim ha “vacilado” especialmente con el público, de una forma muy graciosa, mandándoles callar al comienzo de la pieza cuando en otras ediciones entraba con brío.
Hay varias piezas del concierto que son coreografiadas. Se da la circunstancia que este año 2009 y el anterior se ha realizado en directo la coreografía de El Danubio Azul con la dificultad que conlleva el realizar parte de la coreografía en un espacio exterior a la sala de conciertos y terminar en ella.