Me crucé el otro día por aquí con un coche de Google Maps. Un Opel Astra negro, con una gran estructura encima, y una cámara que iba tapada. No me extrañó demasiado, pues se sabe que Google está utilizando ya esos coches en España para grabar nuestras calles, y que el servicio Street View (que permite desplazarse virtualmente a lo largo de las calles) está hace unas semanas disponible para Barcelona, Madrid, Sevilla y Valencia.

Hoy he leído en Genbeta que acaban de aparecer mejoras en la interfaz de Google Maps. Esta gente no deja de sorprendernos. Han cambiado los controles de navegación y han añadido a Pegman, un muñequito que cambia de color cuando en la zona del mapa visible hay calles disponibles para navegar con Google Street View. También dichas calles se ven en un tono resaltado en azul, y basta con arrastrar a Pegman hasta una de ellas para poder recorrerla con Street View.

Flipante. Otra mejora reciente es la inclusión de la navegación con G. Street View en la versión de Google Maps del iPhone, que funciona sorprendentemente bien.

Bueno, pues he cogido a Pegman y me lo he llevado de paseo por varios sitios de España… una entrada del Camp Nou (que le ha encantado), la Calle Betis de Sevilla, o la Plaza de Cibeles en Madrid. En este último caso la imagen es digna casi de una postal. Así que publico pantallazos de las imágenes, para dar ideas, porque en tiempos de crisis no está mal poder viajar a donde quieras aunque sea a través de esta ventanita de 13 pulgadas…

Actualizo, 27/11/08: hoy me crucé con el coche de Google en el mismo sitio y a la misma hora (cualquier día lo saludo o le canto la sevillana). Por lo visto deben de estar fotografiando por Huelva… necesito lavar el coche y cortarme el pelo de inmediato.

Pasó el verano y aún no he traído nada de cibergrano a este hormiguero, así que más que un hormigo parezco un cigarro…

  • Sí, soy yo de picoleto en plan personaje de comic. Facilísimo, subiendo una imagen a esta web.
  • Vídeo de un tipo que tiene el mismo arte en los dedos que Ronaldinho en las piernas.
  • Este otro sí que tiene el arte en los pies, además de un morro impresionante… a ritmo de AC/DC (gracias Fernando).
  • Otro vídeo de habilidosos/as.
  • ¿Tienes aracnofobia? No abras esto.
  • Diversión en la oficina, para cuando se va el jefe (vídeo).
  • Photoshop en el mundo real (imagen).
  • El Guernica de Picasso en 3D (vídeo, gracias Juan).
  • Un juego original: el Tetris con piezas que obedecen a las leyes de la física. No se trata de llenar líneas, sino de intentar que la torre no se caiga.
  • Dos personas crían a un león pero luego, ya adulto, tienen que abandonarlo en África para vivir salvaje. Este video muestra lo que ocurrió cuando fueron a verlo un año después… (gracias Meli).
  • Este enlace es ideal para cuando alguien me pregunta por enésima vez cómo encontrar mi blog. Was that so hard?
  • Y una más, porque con Photofunia he conseguido que mi foto con tricornio haga estragos entre las mujeres… (Gracias Antonio).

Fuentes de algunos enlaces: fresqui, delicious popular, meneame.net, microsiervos.

Tenía ganas de hablar yo también de la reina Sofía. Se han comentado mucho en estos días sus manifestaciones sobre temas inusuales en la Corona española, publicadas en el libro La Reina muy de cerca a partir de entrevistas a la monarca.

La mayoría de las cosas que dice Sofía no me sorprenden ni escandalizan. Que tengamos una reina homófoba o contraria al aborto entra dentro de lo normal. Mucha gente lo es y no pasa nada. Son cuestiones opinables, cuestiones éticas sobre las que la cultura, la educación recibida, la experiencia personal y la sensibilidad individual pueden dar lugar a conclusiones distintas en personas distintas. Y no pasa nada; las leyes las vota el parlamento, las ejecuta el gobierno y las hacen cumplir los jueces. En este país los homosexuales se casan porque a la mayoría de los ciudadanos/as nos parece bien. La reina adorna los desfiles, saluda con la mano, visita a los enfermos y opina porque le da la gana. Podría haber dicho que está en contra de la poligamia y a todo el mundo le habría parecido normal.

Pero casi nadie ha resaltado ni ha protestado por lo que en su “discurso” me parece a mí más grave con diferencia:

Se ha de enseñar religión en los colegios, al menos hasta cierta edad: los niños necesitan una explicación del origen del mundo y de la vida.

Toma ya. Sin anestesia. Vamos a ver, ¿es que Sofía no sabe que en la escuela de este país (al menos en la pública) las clases de Religión no son catequesis? ¿Y que hay muchos españoles/as que no son católicos pero tienen también derecho a la educación?

Pero eso no es lo peor. Personalmente no me gusta que se imparta religión en los colegios, pero cuento con que los profesores de esta materia hacen bien su trabajo, es decir, no adoctrinan sino informan. Por eso doy por hecho que ningún profesor/a de religión explica en sus clases “el origen del mundo y de la vida”. Y quien lo haga está faltando a su deber.

Por supuesto que los niños necesitan una explicación del origen del mundo y de la vida. Y precisamente por eso tienen una asignatura obligatoria (la Religión no lo es) que se llama “Conocimiento del Medio”, impartida por profesorado con formación en el terreno científico (y no en el de la especulación fetichista).

La reina debería saber que ya no se habla de Adán y Eva en las escuelas. De hecho, ni siquiera la jerarquía de la Iglesia se mete en esos asuntos. El Vaticano proclama su cruzada contra los condones, los gays o el aborto, pero hace mucho tiempo que dejó de opinar sobre “el origen del mundo y de la vida”, porque son temas para los que universalmente se les considera desacreditados.

Así que esas palabras de la reina Sofía sí me escandalizaron. Porque entran en el terreno de lo que no es opinable. Porque la Evolución no es una teoría sino una verdad científica profundamente contrastada. Y porque me parece muy peligroso que se hable de dejar la educación sobre las verdades evidentes en manos de la superstición.

Imagen tomada de hola.com.

Miguel se sienta delante del ordenador. Abre el navegador web pulsando en su icono y aparece la página principal de Google. Introduce la frase “cj” (por ejemplo) en el cuadro de búsqueda y pulsa Intro. Sale una lista de páginas y en ella dos “Resultados de video”. Miguel pulsa sobre el primero de ellos.

Así Miguel llega a la página de YouTube. Ya tiene lo más difícil. Ahora Miguel irá introduciendo otras combinaciones de caracteres inconexos en el cuadro de búsqueda y analizará los resultados obtenidos. Ponga lo que ponga siempre obtiene una lista de vídeos, cada uno de los cuales le conduce a otra lista de vídeos relacionados. Es una tarea laboriosa, pero que al final da sus frutos: Miguel encuentra los ansiados vídeos de Pressing Catch.

Podría haber llegado a ellos mucho antes… el problema es que Miguel tiene 12 años, padece síndrome de Down, y no sabe leer ni escribir (de hecho, ni siquiera conoce las letras del alfabeto).

La anterior historia, que es verídica salvo por el nombre del niño, anticipa, en mi opinión, una realidad no muy lejana: la muerte del texto. Las destrezas importantes pasan a ser otras. La interacción con la máquina se realiza por métodos audiovisuales, las palabras no son esenciales. La búsqueda puede ser casi exclusivamente visual; no es necesaria la escritura.

Habrá quien piense que perdemos valores esenciales en el camino. No lo sé. Lo cierto es que Miguel, que tal vez jamás sea capaz de buscar una palabra en un diccionario, llega sin ayuda a una información poco accesible, seguramente, para muchos/as sabios.

Por cierto, Woody Allen y yo, que pertenecemos todavía a la era del texto, tenemos también en común nuestra forma de entender las relaciones humanas. Nos diferencia que él tiene un arte extraordinario para comunicarla, y yo me limito a colgarla en la red como muestra de que YouTube es una joya también para los amantes de las palabras (hall+huevos):

Me hizo muchísima gracia un chiste que oí hace unos meses. Estaba por decidir entonces si el candidato a la presidencia de los EE.UU. por el Partido Demócrata sería Barack Obama o bien Hillary Clinton, mientras que parecía claro que su oponente republicano iba a ser John McCain. El chiste venía a decir que los estadounidenses se enfrentaban al dilema de elegir entre un presidente negro, un presidente mujer y un presidente normal.

Ahora, cuando faltan apenas tres semanas para las elecciones, todos los sondeos dan como claro ganador al candidato Obama. O sea, que en lugar de a un presidente “normal”, los norteamericanos/as parecen ampliamente dispuestos a votar a un charlatán negro afroamericano… La misma sociedad que hace sólo cuatro años fue capaz -¡alucina!- de reelegir a George W. Bush, resulta ahora abiertamente decidida a elegir ser gobernada por un descendiente de los esclavos de los campos de algodón.

Personalmente no me repugna la idea, aunque sólo sea por perder de vista a la loca de Sarah Palin, pero es que… ¡14 puntos de diferencia en las encuestas! Me parece un preocupante síntoma de crisis en la sociedad del país más poderoso.

Y si a eso le unimos otros síntomas globales, como ver a los ultraliberales aplaudir las intervenciones estatales y la nacionalización de bancos, o a los líderes europeos decidiendo que hay que “reformar el capitalismo“, de verdad que esto es lo más heavy desde el Mayo del 68. No sé, no sé, pero me parece a mí que aquí algo va mal.

Léase en estas líneas un tono más irónico que apocalíptico. La imagen procede de Wikipedia, la enciclopedia libre.

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