viernes, 29 de agosto de 2008

Publicado por jrtapia @ 18:00




El compositor checo Bedřich Smetana (1824-1884) forma junto con Antonín Dvořák el par de más sólidos pilares de lo que podría llamarse el "nacionalismo musical checo", con obras profundamente arraigadas en la historia, la geografía y, sobre todo, en el sentir del alma popular.

Un claro ejemplo de ello, en el caso de Smetana, es el ciclo sinfónico "Mi Patria" y precisamente la ópera "La Novia Vendida", la más conocida y la más popular de las ocho de éste compositor.

En 1864 Smetana comenzó a concebir óperas para el Teatro Nacional de Praga, todas profundamente inspiradas en temas checos. La primera ópera de Smetana fue "Los brandenburgueses en Bohemia". El libreto fue de Karel Sabina, una obra seria y de corte patriótico, y fue estrenada en 1866.

La buena respuesta que tuvo esta ópera hizo que Smetana encargara de inmediato un nuevo libreto a Sabina para una nueva obra escénica que tenía que ser de carácter cómico y alegre. Surgiría así entonces "La Novia Vendida", una ópera fresca, liviana y muy enraizada en lo popular.

Sin esperar los textos para musicalizar, Bedřich Smetana concibió la famosa obertura y también el coro inicial como primeros y anticipados pasos, el coro en forma de polka vendría de una de las "Escenas Nupciales" para piano, de 1849.

Sobre un libreto que Karel Sabina fue entregando por partes, la composición de la ópera se realizó entre mayo de 1863 y marzo de 1866. Este fue un período de mucha felicidad en la vida de Smetana, ajeno aún la sordera que lo afectaría en décadas posteriores.

El estreno de "La Novia Vendida" tuvo lugar en el Teatro Nacional de Praga bajo la dirección del propio Smetana, el 30 de mayo de 1866.

En su versión original la obra tuvo sólo dos actos y se asemejaba a una opereta, con alternancia de números musicales y diálogos hablados.

En 1869, para una representación en París que no se concretó, Smetana agregó un aria para la soprano y dos de sus célebres danzas.

En septiembre de 1870, para un montaje en San Petersburgo, la obra conoció su versión definitiva, en la cual los diálogos fueron cambiados por recitativos cantados y de los dos actos originales se pasó a los tres con que la obra hoy se conoce.

"La Novia Vendida" es un típico relato del ambiente campesino, de trama y realización simples. Es uno de los más buenos ejemplos del género de la ópera cómica y fiel estampa del folclore checo.

Tan suya siente el pueblo checo esta ópera que 1882 "La Novia Vendida" ya había alcanzado cien representaciones. Durante la vida de Smetana la obra fue presentada en 128 ocasiones de las cuales 48 fueron dirigidas, por el propio compositor.

"La Novia Vendida" se presentó por primera vez en EE.UU. en 1909, y ello en la Ópera Metropolitana bajo la batuta de Gustav Mahler y con la famosa cantante checa Emma Destinová.

Después de más de 140 años, "La Novia Vendida" sigue siendo una de las más apreciadas por el público checo y uno de los aportes de esta nación a la cultura universal.


Publicado por jrtapia @ 8:00




Dietrich Fischer-Dieskau, barítono
Alfred Brendel, piano

El antihéroe de "Winterreise" (Viaje de invierno) es un vagabundo en la estación final de su vida, sin esperanzas por lograr ningún cometido y rodeado de un paisaje invernal, reflejo de su alma. Durante las canciones no hay ninguna referencia a la situación social ni de lugar. Es una obra fantasmal con un personaje central del que sólo sabemos que está profundamente enamorado de una mujer que lo ha rechazado. Ni siquiera sabemos la profesión de este fallido pretendiente pues lo suyo es un viaje sin fin por un paisaje invernal y su voz, la única que se escucha en la obra, sólo se levanta para lamentarse. En este helado periplo ni siquiera se encuentra con alguien: sólo es audible su monólogo interior del que sobresalen las penurias y sus ganas de desvanecerse. Según Karl Schuman “nunca antes hubo en una canción un retrato tan inexorable y concentrado de la desesperación”.

Esta desesperación poética esconde, como ya hemos dicho, cierta ironía, además de una crítica política a los tiempos que se vivían entonces, donde las conquistas democráticas y nacionalistas corrían el peligro de perderse por la alianza antinapoleónica. Entonces, el corazón destrozado del poeta guarda el corazón de la época. El poeta trágico se entrega al dolor más profundo que desvirtúa todas las explicaciones optimistas de la existencia: el hombre no es dueño de su destino, no es irreemplazable, sino está en manos de poderes que actúan sin tomarlo en cuenta. Según Walter Muschg en su Historia Trágica de la Literatura “el secreto del arte trágico reside en que es una afirmación, la más profunda del mundo, pues aún encuentra una revelación en lo que aparentemente no tiene sentido”.
 

Schubert realiza una tarea asombrosa con estos poemas. Cada nota está llena de significación, nada está de más sino que cada elemento musical es esencial para el conjunto. Como señala Harry Golsdshcmitd “hay un arte de la omisión como signo de la más alta intensidad espiritual y la más alta emoción del alma”
Existe una correlación profunda y exacta entre música y letra, como pocas veces se ha visto en la historia. Sin embargo, cada pieza es independiente de la otra. De allí que canciones como El Tilo sean ampliamente conocidas más allá de esta obra.

Walter Muschg señala que “en las canciones de Schubert desaparece el contraste entre arte y naturaleza. A este genio de la canción le bastaron algunos amigos y un amor no correspondido para llevar la voz humana por todas las cumbres de la felicidad y todas las simas del dolor. Igual que en la canción popular y en todo el lenguaje de la naturaleza, en su música confluyen y se confunden la alegría y la tristeza. Su arte se mueve al borde del abismo sin caer jamás en él. Si desapareciesen todos los demás cantos, los suyos aún mostrarían los sentimientos que encierra el alma human, y cuando también ellos caigan en el olvido, ya no se tendrá ninguna idea de la belleza que puede flotar sobre la profundidad de la tristeza que la muerte evoca”
Es casi imposible sustraerse al encanto hipnótico del Viaje de Invierno. Quizá nunca antes un artista realizó un retrato tan fatal y abismado de la desesperación en una obra musical. Aún en nuestros días, como si fuésemos aquellos amigos para los cuales Schubert cantó estos lieders por vez primera, el alma se nos sigue helando pues estamos ante una de las cumbres del arte occidental de todos los tiempos.

Texto en español:

EL ORGANILLERO

Allá arriba, detrás de la aldea,
Está un organillero,
Y con dedos ateridos
Toca lo que puede.

Descalzo sobre el hielo
Va y viene vacilante,
Y su pequeño plato
Permanece siempre vacío.

Nadie quiere oírle,
Nadie le mira,
Y los perros gruñen
Alrededor del viejo.

Y él deja ir
Todo como quiera,
Toca, y su organillo
Nunca está callado.

¡Extraño anciano!
¿Debo ir yo contigo?
¿Quieres tocar tu organillo
Para mis canciones?


jueves, 28 de agosto de 2008

Publicado por jrtapia @ 18:00




En 1917, mientras trabajaba en "La Rondine", Puccini comenzó a componer "Il tabarro", la primera de las tres óperas en un acto que conformaron "Il trittico". Le siguieron "Suor Angelica", una tragedia sentimental, y "Gianni Schicchi", una comedia o farza. De las tres, esta última ha probado ser la más duradera en el repertorio, representándose por sí sola a menudo. Uno de los momentos más populares de esta ópera es el aria de Lauretta, "O mio babbino caro", fragmento que recoge el vídeo en la hermosa voz de la soprano lírica Kiri Te Kanawa.

Te Kanawa (6 de marzo, 1944), es una soprano neozelandesa de ascendencia maorí. En 1981 se estima que fue vista y oída por 600 millones de personas en todo el mundo cuando interpretó el aria de Haendel "Let the Bright Seraphim" en la boda de Carlos, Príncipe de Gales y Lady Diana Spencer.

Te Kanawa nació en Gisborne, Nueva Zelanda. Fue adoptada cuando aún era una niña y poco se sabe de sus padres biológicos. Comenzó su carrera de cantante como contralto pero más tarde se convirtió en soprano.

En su adolescencia y primera juventud, Te Kanawa fue una popular cantante de repertorio ligero en Nueva Zelanda. Su grabación de "Nun's Chorus" de la opereta de Strauss "Casanova", fue el primer disco de oro de Nueva Zelanda.

En 1965 ganó un concurso de canto y recibió una beca para estudiar en Londres. En 1966 se matriculó en el London Opera Centre.

En 1971, Te Kanawa debutó en la Royal Opera House, Covent Garden, como la Condesa Almaviva, en "Le nozze di Figaro" (Las bodas de Fígaro) de Mozart. Su debut en la Metropolitan Opera de Nueva York tuvo lugar en 1974 como Desdémona, protagonista femenina de la ópera de Verdi "Otello".

En los años siguientes, actuó en la Lyric Opera de Chicago, Ópera de París, Sydney Opera House, Ópera de Viena, Scala de Milán y las Óperas de San Francisco, Munich y Colonia, añadiendo los personajes de Mozart de Doña Elvira, Pamina, y Fiordiligi, además de personajes del repertorio italiano como Mimi en "La Bohème". Te Kanawa tiene una particular atracción por las heroínas de Richard Strauss: la Mariscala (Marschallin), la Condesa en "Capriccio", y la protagonista en "Arabella".

Te Kanawa ha sido galardonada con frecuencia. Fue nombrada "Dame Commander" de la Orden del Imperio Británico en 1982, investida con la Orden de Australia en 1990 y condecorada con la prestigiosa Orden de Nueva Zelanda en 1995. También ha recibido títulos honoríficos de universidades como Cambridge, Oxford, Nottingham, Durham, Dundee, Warwick, Chicago, Auckland y Waikato así como miembro honorario del Somerville College, Oxford y Wolfson College, Cambridge.

Te Kanawa aún actúa en teatros de ópera y salas de concierto, excepto cuando descansa en su casa de vacaciones en la Bahía de las Islas de Nueva Zelanda.







Wilhelm Furtwängler (Berlín, 1886; Baden-Baden, Alemania, 1954) fue un director de orquesta y compositor alemán. Exponente de una manera subjetiva e hiperexpresiva de entender la dirección orquestal, ha sido uno de los directores que mejor ha sabido expresar la grandeza épica y la emoción interiorizada de las grandes páginas del repertorio romántico y tardorromántico germano, de los que fue un maestro indiscutible. Sus versiones de Beethoven, Wagner, Bruckner o Richard Strauss, muchas de ellas preservadas por el disco, superan el estadio de recreación para convertirse en verdaderas creaciones.

Es necesario constatar que una obra musical -en mayor medida cuanto más perfecta sea- sólo puede ser comprendida e interpretada de una manera, la buena , derivada en cierto modo de un proceso interior, que será de una forma o de otra según el pueblo y la época de la que emane. En el caso concreto de la música alemana, las formas -en particular las que podríamos denominar puras, como la fuga o la sonata, y hasta cierto punto lo que llamamos drama musical-, provienen de "un proceso, de un devenir psíquico". El problema esencial para el traductor a sonidos de los pentagramas, el intérprete, puede llegar a tener la evidencia del camino a seguir para que los elementos aislados lleguen a reconstruir el todo. Ahí es preciso marcar la diferencia entre el trabajo de un hábil mezclador y el artista que es capaz de elaborar, de crear un todo orgánico que obedece las leyes de una lógica rigurosa. Es lo que sucede con la ejecución, la recreación nueva de una obra.

Furtwängler expresa esta cuestión de una manera muy bella: "Nadie lo ha explicado mejor que Wagner en el episodio legendario en el que Siegfried forja la espada. Es imposible, incluso al más hábil forjador, soldar y mantener unidos los fragmentos de la espada rota. No es sino reduciendo el todo a un verdadero magma y, para ser fiel a nuestra imagen, volviendo a crear la situación primitiva, es decir, el caos que precedía a la creación, y luego dándole forma al todo, que se podrá reconstruir y verdaderamente recrear la obra en su forma original". Pero, he ahí otra cuestión básica, ¿cómo sabrá el ejecutante que la obra ha sido finalmente restituida en su forma acabada y definitiva? ¿Y cómo llegará, partiendo de los detalles, de los fragmentos de la espada, a elevarse a la concepción de un "todo" y del "acontecimiento interior" del que ese "todo" es la imagen? ¿Cómo detectar que se está o no ante la Buena interpretación? (Wilhelm Furtwängler: Musique et verbe . Recopilación de textos del maestro y de sus entrevistas de 1948 con Walter Abendroth. Albin Michel/Hachette. París, 1979).

Hijo de un reputado arqueólogo, Furtwängler se formó en su ciudad natal. Después de transitar por diversos teatros de ópera de segunda fila, en 1920 sucedió a Richard Strauss al frente de los conciertos sinfónicos de la Ópera de Berlín. Dos años más tarde hizo lo propio con Arthur Nikisch en la Gewandhaus de Leipzig y la Filarmónica de Berlín.

Su asociación con esta última formación llegaría a ser mítica y se mantuvo intacta hasta la muerte del director, con una única y breve interrupción después de la Segunda Guerra Mundial, cuando Furtwängler, acusado de colaboracionismo con el III Reich, fue sometido a un proceso de desnazificación durante el cual se prohibieron sus actuaciones. Su relación con el nazismo es precisamente uno de los puntos más controvertidos de su biografía, ya que permaneció y trabajó durante ese período en Alemania, pero ha de reconocerse que en más de una ocasión se enfrentó a los jerarcas nacionalsocialistas para defender obras y compositores condenados por el III Reich y salvó de una muerte segura a muchos judíos.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Publicado por jrtapia @ 18:00



Fausto es una ópera en cinco actos, con música de Charles Gounod (1818-1893) y libreto de Jules Barbier y Michel Carré, basado en la obra del mismo nombre de Goethe. Se estrenó en el Théatre Lyrique de París el 19 de marzo de 1859.

Aunque ya no está con nosotros, Alfredo Kraus sigue siendo hoy día un referente para los cantantes y los amantes del canto de todo el mundo, por su timbre inconfundible, por su personalidad, por su exigente concepción musical, por su pureza en el fraseo, por su perfecta dicción y por su depurada técnica vocal. Esta última continúa enseñándose en conservatorios y escuelas de música de todo el mundo como una disciplina esencial dirigida hacia el control perfecto de la emisión de la voz a través de los resonadores faciales.

Alfredo Kraus ha sido el gran Fausto de los últimos cuarenta años. En los años setenta y ochenta del pasado siglo, el tenor canario paseó con extraordinario éxito por todo el mundo la ópera de Gounod. Esta función corresponde al Teatro Regio de Parma (1986) y posee auténtico clima teatral. Un inconmensurable Kraus ofrece desde el comienzo hasta el final de la ópera una lección de bien cantar, sin un momento de desfallecimiento y sorteando con extrema habilidad los momentos más dramáticos (sobre todo en el Acto I, como el anciano Fausto), que el propio tenor reconocía residir en el límite de su vocalidad. Sin posible parangón resulta su interpretación de la cavatina de Fausto “Salut! Demeure chaste et pure”, de una elegancia extrema, con una impecable línea de canto, perfecto legato, magníficas regulaciones de sonido, colocando un fácil y vibrante Do.

(Nota: La cavatina, en su origen, era un aria con una sola parte, señalada por su brevedad. Después, pasó a ser sinónimo de aria de presentación. En la ópera clásica y romántica, la cavatina designa un aria breve que sigue inmediatamente a otra larga que acaba de cantar el mismo personaje.)

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Orquesta Filarmónica de Viena,
Leonard Bernstein, director

Gustav Mahler (1860-1911) nació en Bohemia, pero vivió en Viena la mayor parte de su vida. Su infancia estuvo marcada por la enfermedad y muerte de varios de sus hermanos. Su familia, a pesar de su judaismo, se encontró integrada dentro de la minoría germánica en territorio eslavo. Luego estudió en Viena con Epstein, Fuchs y Krenn. Tras dirigir orquestas de operetas, consiguió conquistar los escenarios más importantes de Leipzig, Budapest y Hamburgo, llegando a dirigir el teatro de ópera de Viena, donde era odiado por su origen, por su inflexibilidad y genio. Después de un período extenso al frente de esa institución, viajó a Estados Unidos para presentar algunas de las obras maestras del repertorio wagneriano. Como compositor, fue uno de los máximos exponentes de la sinfonía posromántica y autor de ciclos de canciones de suprema calidad.

En las sinfonías de Mahler se aprecian influencias de Ludwig van Beethoven y Johannes Brahms así como de Richard Wagner y Anton Bruckner. Mahler utilizó la música coral y vocal en la sinfonía de forma similar a Beethoven en su Novena Sinfonía en Re menor, opus 125, con textos de la Oda a la Alegría de Friedrich Schiller, consiguiendo una unión musical y dramática como la que Wagner buscaba en sus dramas musicales. Al igual que Wagner y Bruckner, Mahler utilizó amplios recursos orquestales y su orquestación se anticipó al siglo XX en cuanto a la búsqueda del color en los diferentes instrumentos, la utilización de pequeñas combinaciones instrumentales y la inclusión de algunos poco comunes como la mandolina y el armonio.

Su música es siempre de tipo contrapuntístico. Para él la orquestación era una herramienta para obtener la mayor claridad posible en las diferentes líneas musicales. La obra de Mahler supone la máxima evolución de la sinfonía romántica "Para mí", solía decir, "componer una sinfonía equivale a un acto de creación del mundo". Sus sinfonías más breves (nº 1 y nº 4) tienen una duración de una hora y la más larga (la nº 3 en seis movimientos) de más de hora y media, con un primer movimiento de 35 minutos. Al mismo tiempo, a principios del siglo XX, Jean Sibelius también se replanteaba la forma musical de la sinfonía, aunque en dirección opuesta: condensando y destilando la materia musical.

Con la misma libertad que permitió a Wagner y a Bruckner llevar casi al límite el sistema tradicional de tonalidades y armonías, Mahler se mantuvo dentro de este sistema, aunque alterando su premisa básica, por lo que la mayor parte de sus sinfonías presentan esquemas tonales progresivos que finalizan en una tonalidad diferente a la inicial. Mahler se sitúa en el límite mismo de los recursos de la herencia tradicional. Fue consciente de la desintegración de los valores armónicos y formales que vivió. Las sinfonías de Mahler constituyen un viaje psicológico, por lo general en forma de batalla titánica entre el optimismo y la desesperación expresados de forma irónica. Esta mezcla de alegría y desesperación, cuyo origen son tristes recuerdos de infancia, fue identificada por Sigmund Freud como la faceta central del carácter del compositor. Sin embargo, todas las sinfonías, excepto la nº 6, finalizan en un ambiente de alegría o al menos de serena resignación. Su música transmite en último término una mezcla de vulnerabilidad humana y consumada musicalidad. 

martes, 26 de agosto de 2008

Publicado por jrtapia @ 18:00



Victoria de los Ángeles fue la primera cantante española que actuó en Bayreuth y precisamente en el papel de Elisabeth de "Tannhäuser". El director del Festival, Wieland Wagner, nieto del compositor, le ofreció el papel de Senta, pero después de estudiar la partitura, Victoria decidió no aceptar la tentadora oferta, pues no se adecuaba a su voz de soprano lírica. Posteriormente le propuso cantar Sieglinde, pero igualmente lo declinó, y al final aceptó el papel de Elisabeth, aún sin considerarse una cantante wagneriana, como confesó a Wieland, quien le aseguró que lo que él deseaba era una Elisabeth con las características precisamente de Victoria.

Nuestra insigne cantante quedó favorablemente impresionada por el Festival de Bayreuth. Acudió a los ensayos con un mes de antelación, cuando hacía pocos días que la orquesta ensayaba, lo que contrasta extraordinariamente con la actitud de los “divos” de la actualidad, que van directamente del areopuerto al teatro, no a ensayar, sino a cantar en el estreno. Aunque Victoria de los Ángeles no poseía una voz específicamente wagneriana, siempre fue una gran admiradora de este compositor. Su gran ilusión hubiese sido cantar el papel de Isolda pero, dadas sus características vocales, que le impedían hacerlo de manera profesional (era una soprano lírica pura), se contentó con cantar ese bellísimo papel, en forma privada, para sí misma.

A lo largo de su carrera cantó, con éxito, las tres “E” de Wagner: Elisabeth, Elsa y Eva. Por suerte para los aficionados, esos tres papeles se hallan grabados y a disposición del público. Su versión de Elsa se conserva en un registro sonoro del Teatro Colón de Buenos Aires, junto a una impresionante Ortrud cantada por Christa Ludwig. El único inconveniente de esa grabación es la parte de los coros que está cantada en italiano, tal como se solía hacer años atrás con las óperas en francés o alemán.

En cuanto a su Eva, la grabación que se conserva es del Metropolitan neoyorquino, donde cantó sustituyendo a Elisabeth Grümmer. El director de aquellas representaciones (nada menos que Fritz Reiner), pasó a admirar su sentido musical, también al interpretar a Wagner, al igual que les había sucedido anteriormente a otros insignes colegas (Solti, Sawallisch, Klemperer, Matacic).

Victoria de los Ángeles López García nació en Barcelona en 1923.
Victoria procedía de una familia modesta, pero muy aficionada a la ópera. Su padre era bedel de la Universidad de Barcelona, donde nació y vivió, por lo que las dependencias universitarias tuvieron frecuentemente el privilegio de llenarse con su hermosa voz. Debutó en el Liceu en 1945, y se retiró de la ópera en Madrid en 1979, con “Pelléas et Mélisande”. Además de ser una de las mejores sopranos de su época, reunía las condiciones de mujer amable y sencilla, amante del canto hasta lo indecible y capaz de mantener sus cualidades vocales a pesar del paso del tiempo y también, como unánimemente se reconoce, huyendo siempre del divismo. En 1961 cantó en Bayreuth su papel de Elisabeth, significando un hecho trascendente para la historia del canto en España. La "dulce Victoria", como era conocida en los medios de prensa, murió en enero de 2005, a causa de una neumonía.

Publicado por jrtapia @ 8:00




En esta grabación histórica, el propio Heitor Villa-Lobos interpreta a la guitarra un fragmento de su Preludio nº 2.

Villa-Lobos nació en 1887
en Río de Janeiro (Brasil).  Autor de un catálogo de colosales proporciones, con cerca de dos mil composiciones que abarcan todos los géneros, Héitor Villa-Lobos es la figura esencial de la música brasileña.

De madre indígena, sus primeras lecciones musicales las recibió de su padre, violoncelista aficionado. El violoncelo, precisamente, iba a ser su primer instrumento músico; más tarde aprendió a tocar el piano y varios instrumentos de viento.

Formado musicalmente al margen de las instituciones y los conservatorios oficiales, fueron determinantes los viajes que realizó al interior de Brasil a partir de 1906, en que conoció los cantos tradicionales de los indios de la selva amazónica, que ejercerían una influencia decisiva en la conformación de su estilo, caracterizado por una absoluta originalidad formal y armónica, libre de las convenciones del nacionalismo más académico, pero en el que la recreación, más que la alusión directa, de melodías y ritmos indígenas ocupa un lugar preferente.

En 1915 se dio a conocer, no sin polémica, en un concierto celebrado en Río de Janeiro e integrado todo él por sus propias composiciones, cuya novedad chocó con el conservadurismo del público asistente. Una beca concedida en 1923 por el gobierno brasileño le permitió afianzar su formación en París, obteniendo allí un éxito notable y entablando amistad con el compositor francés Edgar Varese. De regreso a Brasil fue director de Educación Musical de Brasil y fundador del la Academia Brasileña de la Música.

L
amentablemente, debido a su vanguardismo su música fue mejor comprendida en Europa que en Brasil llegando a alcanzar gran popularidad también en Estados Unidos. En sus composiciones se denota una gran espontaneidad e improvisación, presentando un gran colorido instrumental, al que añade el estilo del folklore brasileño. De su abundante producción sobresalen las nueve Bachianas brasileiras (1932-1944), en las que Villa-Lobos se propuso sintetizar el contrapunto de Bach con las melodías populares de su patria, la quinta de las cuales, compuesta para soprano y conjunto de violonchelos, ha conquistado merecida fama. Cabe destacar también los quince Chôros (1920-1928) para distintas combinaciones instrumentales, y obras como el poema sinfónico Amazonas (1917), el Rudepoema para piano (1926), la ópera Magdalena (1947), el ballet Emperador Jones (1955) y la Sinfonía núm. 12 (1958). Villa-Lobos murió en Río de Janeiro el 17 de noviembre de 1959.

lunes, 25 de agosto de 2008

Publicado por jrtapia @ 18:00




Gundula Janowitz canta el aria de la Condesa "Porgi amor" en la célebre producción de Las bodas de Fígaro dirigida por Georg Solti en la Ópera Garnier de París (1980), con dirección escénica de Giorgio Strehler. El reparto era de ensueño: Jose Van Dam (Fígaro), Lucia Popp (Susanna), Gundula Janowitz (Contessa Almaviva), Gabriel Bacquier (Almaviva), Federica Von Stade (Cherubino), Jane Berbié (Marcellina).

Las bodas de Fígaro es una ópera en cuatro actos con música de Wolfgang Amadeus Mozart (1756- 1791) y texto de Lorenzo Da Ponte basado en la segunda parte de la trilogía creada por Beaumarchais sobre el personaje de Fígaro. La trama se desarrolla en Sevilla (España).

Está considerada como una de las mejores creaciones de Mozart. Escrita en italiano, es una de las óperas más importantes de la historia de la música. Fue estrenada en Viena el 1 de mayo de 1786. La ópera fue bien recibida por el público. A partir de la tercera representación la dirección correspondió a Joseph Weigl, alumno de Antonio Salieri. No obstante, después de ocho representaciones fue sustituida en las preferencias del público vienés por Una cosa rara de Vicente Martín y Soler (1754-1806). En diciembre de 1786 se representó en Praga, donde cosechó un éxito aún mayor que en Viena. Mozart lo comprobó en persona, al viajar a esa ciudad a principios de 1787. Allí le encargaron una nueva ópera para la temporada siguiente, que sería Don Giovanni. El 29 de agosto de 1789 se repuso la obra en los escenarios vieneses, con dirección de Weigl. Esta ópera se difundió rápidamente en versión alemana. Se editó en París hacia 1795.

En el inicio del Acto II, la Condesa de Almaviva, en sus habitaciones, se lamenta del desvío amoroso de su marido: "Porgi amor, qualche ristoro" ("Dame, amor, algún remedio"). La Condesa deplora las continuas infidelidades de su esposo. Decidiendo atraparlo in fraganti, trama una farsa que ha de servirle de escarmiento y lección, ayudada por su sirvienta Susana.


Publicado por jrtapia @ 8:00




Niños Cantores de Viena

El texto “Ave Verum Corpus” es una poesía del siglo XIV dedicada a Cristo eucarístico. Se le atribuye al Papa Inocencio VI (1362). Se recitaba durante la elevación de la Hostia durante la consagración. También se usaba con frecuencia durante la "Benediction" del Sagrado Sacramento.

Muchos compositores le han puesto música. Las obras más famosas al respecto son las de Wolfgang Amadeus Mozart y Charles Gounod. El motete  “Ave Verum Corpus” K 618 de Mozart es una composición para coro y orquesta. La obra fue acabada por el genio de Salzburgo el 18 de junio 1791 (el año de su muerte). Está dedicada a Anton Stoll, director del coro de la parroquia de Baden, una estación termal donde Konstanze, la esposa de Mozart, pasaba largas temporadas reponiéndose de su penoso estado de salud.

Es una obra muy popular, de las típicas de cualquier repertorio coral, quizás por ello un poco menospreciada. Sin embargo, es de una sencillez y una belleza exquisitas.


Latín
Ave verum Corpus
natum de Maria Virgine:
Vere passum, immolatum
In cruce pro homine.
Cuius latus perforatum
Unda fluxit cum sanguine:
Esto nobis praegustatum
In mortis examine.


Español,
Salve, verdadero cuerpo,
nacido de María Virgen,
que fue inmolado en la cruz
por los hombres,
cuyo lado perforado
manó sangre y agua,
déjanos degustarte
en el trance de la muerte.


domingo, 24 de agosto de 2008

Publicado por jrtapia @ 18:00



Kathleen Battle (soprano), Elisabeth Söderström (soprano) y Frederica von Stade (mezzosoprano) cantan el terceto de "El Caballero de la Rosa" de Strauss (Hab' mir's gelobt) en la Metropolitan Opera House de Nueva York.

Der Rosenkavalier (El Caballero de la Rosa) es una ópera cómica en tres actos con música de Richard Strauss y libreto de Hugo von Hofmmansthal y el propio compositor. Se estrenó en Dresde el 26 de enero de 1911.

Esta ópera marca un giro hacia el neoclasicismo en la producción musical de Strauss. Después de óperas como Salomé (1905) y Elektra (1909), en donde asomaba la politonalidad, la atonalidad y la paroxismo expresionista, El Caballero de la Rosa, descrito por el propio Strauss como “una ópera mozartiana”, parecía un paso atrás o incluso un viraje hacia conservadurismo musical.

En realidad, El Caballero de la Rosa se encuentra en el cénit de la actividad creativa de su autor y es la obra de Strauss que más éxito ha alcanzado. El argumento es de carácter cómico y su música es juguetona y clara, libre de la oscura complejidad que caracteriza a Salomé o Elektra.

El libreto es, en sí mismo, una obra maestra, combinando elementos de la comedia de enredo y un poco de farsa o de sátira, hilvanados con la agudeza y los rasgos conmovedores de la pluma de Hofmannstahl, el poeta y simbolista.

A todo ello Strauss le añadió una música cautivadora en toda su extensión. En ella ha vertido una corriente generosa de sublimes melodías en forma de vals.

Los valses podrían considerarse anacrónicos a la vista del período temporal en que se desarrolla la acción, pero agregan tal frescura a la atmósfera de la comedia que su empleo queda perfectamente legitimado, dando a la ópera un sabor inconfundiblemente vienés.

Aunque Strauss hace uso de innumerables “leitmotivs” despliega un sinnúmero de melodías bellas y directas, hasta ese momento inusuales en el compositor de los grandes Poemas Sinfónicos.

Valses, intrigas, desbordante lirismo, conquistaron al público que ya en el estreno dieron a esta ópera una acogida triunfal y señalaron el inicio de toda una serie de éxitos ininterrumpidos de El Caballero de la Rosa en los teatros de todo el mundo.

Publicado por jrtapia @ 8:00


1. Acto I- Cuadro III: Desfile y canción de cuna



2.Acto II - Cuadro II: El doctor y el capitán pasean por la ciudad

El video corresponde a varios fragmentos de una producción de la Ópera Estatal de Viena de 1987, dirigida por Claudio Abbado con Franz Gründheber e Hildegard Behrens en los papeles principales.

"Wozzeck" es la primera y más conocida ópera de Alban Berg. Compuesta entre 1914 y 1922, se estrenó el 14 de diciembre de 1925 en la Ópera Estatal de Berlín, bajo la dirección de Erich Kleiber. Está basada en la obra inconclusa de teatro del dramaturgo alemán Georg Büchner, "Woyzeck". El propio Berg escribió el libreto. La obra se ha afianzado en el repertorio y se representa con regularidad. Si bien su estilo musical es desafiante, la calidad de la obra de Berg (en particular, la caracterización de las situaciones con técnicas musicales claramente definidas) la hace una ópera moderna que satisface hasta al oyente más tímido. Evita los estereotipos operísticos, siendo al mismo tiempo seria y persuasiva. Su tema - la inevitabilidad de la dureza de la vida y la explotación de los pobres - se expone en forma brutal y sin concesiones.

"Wozzeck" está basada en el drama inconcluso del dramaturgo Georg Büchner "Woyzeck" (titulado inicialmente "Wozzeck" por error de edición). Berg asistió a la primera representación de aquella obra en Viena el 5 de mayo de 1914, y decidió escribir una ópera sobre el tema. Llamado a filas en la Primera Guerra Mundial, continuó la composición de su obra al conseguir un puesto burocrático en el Ministerio de la Guerra, aunque no fue hasta la finalización del conflicto cuando pudo dedicarse plenamente a ella.

La ópera estuvo terminada en abril de 1922. Ese mismo año se publicaba la reducción pianística, gracias al apoyo económico de su gran amiga Alma Mahler, viuda de Gustav Mahler, compositor que tanto admiró Berg. "Wozzeck" fue rechazada por varios teatros de ópera, por lo que, aconsejado por el director Hermann Scherchen, Berg escribió una especie de suite para soprano y orquesta ("Drei Bruchstücke aus Wozzeck" - Tres fragmentos de Wozzeck -) para llamar la atención sobre ella. Los fragmentos se estrenaron en Frankfurt en 1924 dirigidos por Scherchen. La acogida del público fue impresionante. La Ópera Estatal de Berlín se interesó por la obra, que fue por fin estrenada el 14 de diciembre del mismo año. El éxito fue grandioso y catapultó a la fama internacional a Berg. "Wozzeck" se representó en los mejores teatros, e hizo a Berg el compositor más conocido de la Segunda Escuela de Viena, lo que le permitió vivir más confortablemente y dedicarse de pleno a la composición..

Personajes
* Wozzeck, un soldado (barítono)
* Marie, su compañera sentimental (soprano dramática)
* El hijo de Wozzeck y Marie (niño)
* El Capitán (tenor bufo)
* Andrés, otro soldado (tenor lírico)
* El Doctor (bajo bufo)
* Margret, prostituta, vecina de Marie (contralto)
* El Tambor Mayor (tenor dramático)
* Dos obreros (bajo y barítono lírico)