Sobre lo digital y la enseñanza online

Photo by Mika Baumeister on Unsplash

Desde que comenzó el confinamiento el 13 de marzo ha cambiado el panorama educativo de una manera brutal. Para unos porque no había más remedio y para otros ya era una práctica más o menos habitual, unos y otros han desembarcado en la enseñanza online a tiempo completo. Y lo que ha ocurrido ha sido muy diverso, ha estado lleno de anécdotas y memes que corrían en las redes sociales caracterizando el nuevo estado de funcionamiento de las aulas. En algunas ocasiones se ha trasladado el mismo esquema que se tenía en el aula al espacio virtual, las explicaciones han sido cambiadas por eternas videoconferencias con las consabidas actividades a realizar para reforzar la explicación, que después el alumnado enviaba para ser corregidas. En otras ocasiones las familias reclamaban tener en casa el libro de texto que habían comprado. Ha sido necesario montar en poco tiempo aulas virtuales donde colgar las actividades y los materiales para un alumnado y familias que jamás habían trabajado de manera online, cambiando rutinas y procesos.

Un compañero (@otxolua) me ha enviado esta mañana el enlace a un artículo escrito por Manuel Castells publicado hoy en La Vanguardia, titulado Digital. Después de leerlo me ha hecho recordar otro artículo de Enrique Dans publicado en su blog el 12 de abril titulado La enseñanza online ya no es una opción. Y todo ello me ha hecho que me decida a escribir estas líneas en mi blog.

Castells resulta clarificador, comienza su columna con estas palabras:

Ahora ya sabemos para qué sirve internet. Para comunicar, como siempre fue obvio. No aísla, sino que relaciona. No aliena, sino que alienta. No elimina la emoción, sino que la alimenta. No se come, pero sin los pedidos de vituallas y las recetas online sería más difícil comer ahora. Gracias al teletrabajo se mantiene mal que bien la actividad económica y de gestión. Y así se acabará el curso en la universidad…. 

Internet es un espacio de comunicación y encuentro donde se producen interacciones, emociones y proporciona un nexo de unión en estos momentos de aislamiento. Con el trabajo online se ha hablado mucho de la brecha digital y de las dificultades para acceder a Internet. En este tema Manuel Castells afirma:

Claro que hay desigualdad social en la sociedad digital. Como en la sociedad general. Lo sorprendente sería lo contrario. Pero ¿saben qué? La desigualdad en acceso a internet es bastante menor que la desigualdad en renta o en patrimonio, en España y en el mundo.

Continúa analizando que las carencias y problemas en la digitalización es desigual, ya que el despliegue de redes de alta velocidad no ha sido uniforme y todavía sigue habiendo zonas rurales con una conexión deficitaria. Y termina su artículo de la siguiente manera:

…..nuestro mundo es y será necesariamente híbrido, hecho de realidad carnal y realidad virtual. Es una cultura de virtualidad real porque esa virtualidad es una dimensión fundamental de nuestra realidad. Y cuando se ciernen amenazas como la actual pandemia sobre nuestra vida siempre podemos replegarnos, adaptarnos y volver a empezar, siempre hacia el abrazo, que, eso sí, ni podemos ni queremos virtualizar.

La virtualidad es una realidad que ha llegado para quedarse. Enrique Dans afirma en su artículo que el cambio no va a ser puntual, sino permanente.

El cambio no va a ser puntual, sino permanente: en el futuro, toda actividad educativa tendrá lugar no en modo presencial u online, sino en modo líquido, capaz de trasladarse de uno a otro soporte de manera inmediata y sin solución de continuidad, y de manera persistente a lo largo de toda la vida del alumno. 

Y este escenario, continúa, va a llevar muchos cambios. Uno de ellos será la metodología que tendrá que adaptarse a ese entorno líquido.

…...hay elementos metodológicos que pierden completamente su sentido. En un entorno online con acceso a información ilimitada, el foco en la memorística pierde su sentido, y lo cobran otros elementos, como el saber seleccionar y utilizar la información adecuada a cada contexto. Deberemos llevar a cabo una transición desde sistemas basados en exámenes que fomentan la retentiva, a otros basados en el desarrollo de proyectos o de trabajos. Los libros de texto como fuente única de conocimiento se convierten en anacrónicos, como lo hacen las supuestas sesiones magistrales en las que un profesor «recita» una lección para que sus alumnos tomen apuntes.

Os recomiendo que leáis los dos artículos, me parecen muy interesantes porque ofrecen una visión certera sobre lo digital y la enseñanza online, algo que está utilizando todo el mundo en estos momentos. Muestra criterios sobre un escenario que hay que considerar en contra de otras voces que ponen en duda la validez de lo que se está haciendo. Esperemos que quede algo de poso de todo esto para el próximo curso escolar.

Publicado en Artículos, Durante COVID-19 y etiquetado , , , .

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.